
Seguimos montados en la balsa de los días; seguimos con la mirada puesta en los atardeceres y amaneceres buscando en ellos los argumentos de la vida, mirando hacia atrás y adelante cobramos conciencia de los ciclos que se cierran y las puertas que se abren ; seguimos aferrados al delgadísimo hilo de la esperanza, ese hilo del que penden estrellas y caracolas; seguimos comiendo del mismo sol que nos alimentó la infancia , eso nos confirma a diario que no sólo de pan vive el hombre; aun profesamos un amor desmesurado por las alas; seguimos aquí luchando y muriendo, seguimos aquí muriendo y venciendo en el silencio de los días.
Combatiente del PDPR-EPR
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